Somos esclavos de las cadenas que permitimos que nos pongan, en un mundo cada vez mas homogeneizado, no hay espacio para la libertad personal, así como a los individuos que se desmarcan de las lineas marcadas hay que poder marcarlos para de esta manera tenerlos controlados. Cabe destacar llegados a este punto las palabra de Benjamin Franklin que a pesar del tiempo que ha caído sobre nosotros aun serían mas que nunca aplicables, “Aquellos que cederían la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad.” o como nuestro amado y loco Quijote a su cuerdo escudero Sancho, “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.” y aun así vivimos es una sociedad destinada al suicidio de la libertad.


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